Collar o arnés

15.10.2021

¿COLLAR O ARNES?

Cuando incorporamos un nuevo miembro canino a nuestra familia, una de las preguntas más frecuentes que nos hacemos es que tipo de material elegir para su paseo. A muchos de vosotros os preocupa que vuestro perro tire demasiado, que no lo podáis controlar y se cae en un gran error, y es pensar que un collar pondrá fin a ese problema. Hoy vamos a explicar porque collar no es la mejor opción. Y hoy no voy a entrar en collares de castigo tipo coordino, pinchos o eléctricos que ya hablaremos de ellos en otro post, hoy solo nos vamos a centrar entre collares al uso y arnés. Empecemos solo por las contraindicaciones que a nivel físico y estructural que causa el uso de collar en tu perro, más tarde entraremos en el tema emocional y comportamental.

El cuello de tu perro está compuesto de estructuras muy importantes para su bien estar, lo primero musculo esquelético que soporta todo el peso de su cabeza, su cabeza esta adelantada de su cuerpo, una mala postura prolongada en el tiempo puede provocar contracturas como a ti, cuando todos los giros, paradas, redirecciones que mandas a tu perro a través de la correa terminan en su cuello al final acaban provocando latigazos y contracturas cervicales. Vamos más profundo.

El sistema linfático y el timo pasa por su cuello, estos forman parte del sistema circulatorio y del sistema inmune, una presión constante en ellos puede provocar inflamación provocando dolor y deteriorando su sistema inmune que a la larga puede generar graves problemas de salud.

El cuello de los perros está compuesto por 7 vértebras que, junto a los músculos, define la posición y los movimientos de la cabeza de los perros. Si el material modifica la posición natural de las vértebras provocará una degeneración y desgaste, que dará lugar a dolor y problemas de comportamiento.

En el cuello del perro encontramos la tráquea, la laringe y el esófago. Una presión constante puede provocar daño en estas estructuras y causar problemas tales como colapsos respiratorios, obstrucción pulmonar, dificultad del paso de la comida y dolor.

La glándula tiroides se sitúa justo en esa misma zona por lo que se expone a presión con las consecuencias de inflamaciones y daños al utilizar collares. La tiroides es la encargada de la producción de hormonas, T4 y T3, que regulan el metabolismo basal y afectan al crecimiento.

Está demostrado que daños en la tiroides puede dar como consecuencia problemas serios de comportamiento. Pero si todo esto no os es suficiente vamos al plano emocional – comportamental. Una frase muy recurrente cuando sugerimos cambiar el collar por un arnés es: "es que con el arnés tira más y con el collar va a tirar menos" FALSO. Es solo un mito, si tu no enseñas a tu mascota a caminar tranquilo dará igual si es collar o arnés, es más, con el collar muchas veces tiran más, porque al principio es cierto que por dolor aminoran el paso, pero después intentan huir de esa presión constante, finalmente su cuello se encallara y tiene más resistencia a ese dolor, por lo que tirara con más fuerza. 

Para ser del todo honestos y no intentar solo mostraros la cara buena del arnés, he de decir que cierto es que el arnés de espalda utiliza la zona del perro con mayor potencia de tiro, pero...y esta es la parte buena, existen arnés de pecho, donde el enganche va al pecho (valga la redundancia) del perro y te permite una redirección fácil y cómoda mientras enseñas a tu peludo a que los paseos se tienen que disfrutar y saborear los olores y estímulos con calma, veras que es muy fácil. Existen arnés mixto, que llevan anillas en espalda y en pecho para que puedas ir intercambiando durante su aprendizaje.

IMPORTANTE; NO TODOS LOS ARNES SON BUENOS

Al igual que hablábamos de los daños que pueden ocasionar los collares en la estructura del perro, hay tipos de arnés que cierra escapula y no permite realizar el movimiento completo, por lo que también debemos ser críticos con ello y elegir el tipo de arnés que sea confortable, por ejemplo, los tipos en "Y" son ideales ya que no impiden el movimiento natural del perro.

Y, por último, recordar que estudios contrastados han demostrado que el dolor aumenta los comportamientos agresivos, así que lo que hoy parece una herramienta inofensiva puede que mañana sea un verdadero problema a solventar

Recordar: "La letra con sangre entra, pero con AMOR entra mucho mejor"

Ruth Ramos Hormigos (Fisioterapeuta canina)

Share