La alimentación del gato puede estar llena de sustancias tóxicas que generen en el gato un daño relevante en su organismos y repercuta seriamente en su salud.

La agresividad se trata de una conducta amenazadora dirigida hacia personas o animales que se suele manifestar gruñendo, enseñando los dientes, amenazando con morder o mordiendo directamente.

Cuando una situación desencadena una respuesta de miedo que se prolonga en el tiempo, se rompen los mecanismos adaptativos, provocando una situación de estrés sostenida.